En un post anterior les presentamos la propuesta del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO-IESALC) para mejorar el conocimiento de la oferta universitaria de los países de la región, proyecto alternativo al de los rankings universitarios. En esta oportunidad, les presentamos la opinión sobre el impacto de los rankings interncionales para las universidades latinoamericanas de Guy Haug, experto en educación superior y considerado uno de los padres de la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Este artículo fue publicado en el boletín de INFOACES.
Para Haug, los actuales rankings internacionales perjudican de manera seria y sistemática a las universidades de Latinoamérica.
Las razones, a continuación:
Los rankings más conocidos se apoyan en una visión sesgada y limitada de lo que son las universidades – aun más las de Latinoamérica – por dos razones principales:
- Los rankings focalizan de manera exagerada – y hasta exclusivamente en el caso del llamado “ranking de Shanghái” – la función investigadora de las universidades y la mide con el número de premios científicos y de publicaciones en ciertas revistas científicas “internacionales” – que son casi exclusivamente de habla inglesa; con esto, se descartan todas las demás actividades universitarias – como si no importaran la función docente y la investigación aplicada y como si las IES no tuvieran ningún impacto social, cultural o regional fuera de la publicación científica. Si bien estas otras dimensiones de la actividad universitaria son más difíciles de medir que las publicaciones, no dejan de ser claves en el desempeño de su papel en las sociedades y economías donde funcionan – aún más en Latinoamérica.
- Ciertos rankings, como los del QS y del Times Higher Education (que estaban juntos pero ahora van separados), se basan en la opinión de “expertos” que son partes del sistema y son seleccionados por serlo; con esto se privilegia el modelo universitario anglosajón, al cual están vinculados de una manera u otra la gran mayoría de los expertos.
Por ello, los rankings internacionales perjudican la imagen que se da en el mundo de las universidades latinoamericanas: según el más reciente ranking de Shanghái, ninguna de ellas está presente en la lista de las 100 “mejores” del mundo, y solamente 9 universidades latinoamericanas (6 de las cuales brasileñas) figuran entre las 500 del ranking mundial.
La conclusión principal que se puede sacar de esta observación es que para las universidades de Latinoamérica los rankings que existen son, más que “injustos”, totalmente irrelevantes. Al no considerar los factores que corresponden a las contribuciones de las IES en su contexto, no proporcionan ninguna información útil para los estudiantes, las familias, las empresas y las autoridades locales, regionales o nacionales de Latinoamérica.
No obstante su impacto sobre la Educación Superior del continente podría ser aún peor si sus conclusiones, a pesar de ser ciegas e irrelevantes se, utilizaran en el momento de definir estrategias para las instituciones y los sistemas de educación superior de Latinoamérica. Este riesgo no se puede descartar: si bien parece legítima la aspiración de ciertos gobiernos de fomentar la emergencia de algunos “campeones” en sus sistemas universitarios – y la aspiración de universidades en ser éstos – sería muy grave que el conjunto de prioridades políticas y la financiación asociada a ellas se orientaran según los criterios de los rankings. Lo mismo a nivel institucional, cuando universidades ausentes de los rankings se apoyan en ellos en el momento de elegir sus socios internacionales – a menudo por falta de fuentes de información más relevantes.
Por su parte, INFOACES persigue objetivos puramente informativos y pretende proporcionar a las universidades datos relevantes para ellas. Apoyándose en el desarrollo del sistema de datos MESALC (impulsado por UNESCO-IESALC), recogerá datos que se ven como específicamente relevantes en el ámbito latinoamericano y establecerá una tipología de las IES. Tales tipologías ya existen en otros ámbitos, como por ejemplo en Europa, en el marco del CHE en Alemania y del proyecto U-Map de la Unión Europea. En estos casos, estas tipologías se apoyan en indicadores multidimensionales y permiten que las IES se comparen con otras que se parezcan a ellas, dando sentido a las comparaciones. Esta es también la ambición de INFOACES en el ámbito de Latinoamérica.