Reflexiones sobre la vinculación universidad-empresa
18 julio, 2011 Deja un comentario
En esta oportunidad queremos compartir con ustedes un artículo del Dr. Carlos Alberto Vigil Taquechel, experto en cooperación internacional en el ámbito de la educación superior, donde se analizan las dificultades de la vinculación universidad-empresa-gobierno y algunas propuestas para superarlas. A continuación, algunos párrafos del artículo que podrán leer completo en el blog del autor.
La alianza estratégica que no acaba de cuajar
Según fuentes de Global Entrepreneurship Monitor (GEM) [http://www.gemconsortium.org] en los últimos años los mayores valores de tasa emprendedora se concentran en América Latina, destacándose naciones como Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Costa Rica, en los que esta tasa duplica o resulta ser muy superior a las tasas experimentadas por los países del grupo de las economías más desarrolladas.
No obstante, ese crecimiento no parece estar bien estructurado ya que un porciento muy bajo de esas nuevas empresas tiene componentes de base tecnológica y el emprendedurismo en la región responde esencialmente a situaciones coyunturales derivadas de las realidades y acuciantes necesidades de sus mercados, tal como refirió el Dr. Mark Anderson, experto en gestión de innovación y coordinador del Proyecto ALFA III Kickstart [http://alfa-kickstart.org/] cuando analizando esta situación señaló que “en América Latina el nivel de iniciativa empresarial en fase inicial se encuentra entre los más altos del mundo, según de GEM. Sin embargo, estas cifras se deben en gran parte al hecho de que en América Latina es bajo el bienestar social para amortiguar el desempleo y la pobreza y, como consecuencia, una gran parte de la iniciativa empresarial que tiene lugar en la región responde más a necesidades coyunturales que a las oportunidades. No obstante, esto pone de relieve una cuestión interesante: si las comunidades en América Latina y los individuos pudiesen estar más al corriente de los procesos de innovación, si las relaciones entre los gobiernos, universidades, empresas y la sociedad civil se tornasen más efectivas y, además, si sus redes deviniesen más internacionalizadas, facilitándose su acceso al conocimiento, los mercados e incluso a la financiación de manera más directa, ese innato espíritu empresarial en la región podría probar ser una fuerza poderosa.”
Cabría entonces formularnos la siguiente pregunta, ¿Cuál sería el panorama de América Latina si se lograse consolidar de forma armónica y coherente un sistema de cooperación y alianza entre gobiernos, universidades y empresas? No creemos que alguien pueda albergar alguna duda sobre el valor estratégico que desempeña en la sociedad contemporánea la alianza entre estos tres elementos como fuerza motriz del crecimiento y desarrollo económico. Lo que se conoce como relación triple hélice es apoyado, al menos retóricamente, por prácticamente todas las instituciones, al margen de su carácter público o privado, color político o alcance geográfico.
Sin embargo, cuando nos detenemos a analizar con un poco más de profundidad el panorama actual en el contexto de América Latina nos encontramos con una realidad que hace traslucir que políticas, directrices, programas y discursos institucionales se diluyen cuando llega el momento de pasar de la teoría a la práctica, cuando se hace necesario dejar de lado intereses gremiales e institucionales para aunar voluntades, capacidades y potencialidades en una ecuación que a simple vista resulta beneficiosa para todos los actores.
El texto completo, en este link.
